LICEO SAN JUAN DE LA CANAL





El blog de 5º y 6º de Primaria




viernes, 20 de marzo de 2009

Para Elisa


Para Elisa la de quinto, no la de Beethoven



El martes viajamos a Bilbao, visitamos el Guggenheim; algunas obras de arte nos impresionaron: las enormes esculturas de Serra, las flores y los ojos de medusa de Murakami, los lobos de Cai Guo-Qiang, el terrier Puppy, la araña Mamá, o las otras arañas del parque donde comimos, que también tenían mucho arte.








Los de quinto echamos en falta a Elisa, que no pudo estar con nosotros, así que hemos traído para ella esta pequeña muestra de imágenes.

viernes, 6 de marzo de 2009

¡¡¡PROTESTO SEÑORÍA!!!


Hugo, Megan y Elías "NOTICIAS AL MEDIODÍA"

Ponemos la radio y oimos:

¡Chan, chan, channnnnn...! son las tres de la tarde, las dos en Canarias.

-Comenzamos las noticias. Conectamos con la señorita Colgate. ¿Qué nos puede decir?

- Nos encontramos aquí, en Cantabria, en un pequeño pueblo llamado Soto de la Marina. Ha habido un robo en un banco; lo más extraño es que el presunto ladrón, Casimiro de la Rosaleda, es ciego. Lo encontraron a unos cien metros de la escena del robo, tirado en el suelo, con el dinero en los bolsillos, estaba enfrente de un escaparate.
La policía pensó que se había chocado contra el cristal. Llamaron a la ambulancia y se lo llevaron.

-Nos despedimos hasta el próximo informativo.

Dos semanas más tarde volvemos a poner la radio y oímos:
"Al ladrón Casimiro de la Rosaleda lo llevaron a juicio. Una vez en el juzgado todos se sentaron y se oyó al juez Güevini decir:"
-¡Silencio, empecemos!
Como Casimiro no tenía ni idea de juicios, antes de que empezaran, exclamó:
-¡Protesto señoría!
-¿Me tomas por tonto? Exclamó el juez Güevini
-¿Quién, yo? -contestó Casimiro- Pero, pero... ¿lo duda usted?
-¡Se acabó, no aguanto más! ¡Te condeno a tres meses de cárcel, y punto! sentenció el juez.
-¡Qué juicio más rápido! dijo alegre Casimiro.
-¡No me tientes, no me tientes! comentó Güevini.

Y Casimiro fue conducido por dos agentes hasta el penal de Santoña

martes, 17 de febrero de 2009

La extraña Carlota

¡Ahora es mi turno!

La extraña Carlota


-¡Ja, ja, ja! ¡Qué risa! - decía Carlota mientras escuchaba a su amiga Clavel - ¿En serio te pasó eso?
-¡Por supuesto, no sabía donde meterme! - contestó ella.

No os penséis que Clavel es una niña, porque no es así, es un auténtico clavel, rosa para ser exactos, muy amigo de Carlota, al igual que Margarita, Violeta, Lavanda y el gruñón, pero en ocasiones sensible Acebo.

Los padres de Carlota se desesperaban cada vez más al ver que su hija hablaba con las plantas, y un día se lo contaron al doctor Gutiérrez.

- ¿Y si es así? - dijo el doctor al oir las quejas de los padres de Carlota - ¿Y si la niña dice la verdad?
- Pero doctor, las plantas no hablan - aclaró la madre.
- A lo mejor sí, y no sabemos escucharlas - exclamó el médico.

Esa misma tarde al llegar Carlota del colegio, se encontró con que su padre y un vecino estaban quitando todas las plantas de la casa y metiéndolas en un camión.

- ¡No os las llevéis, son mis amigas! - gritó Carlota una y otra vez.

Pero nadie le hizo caso.

-¡Carlota, Carlota! - gritaban todas las plantas - ¡Ayúdanos!

Se apresuró a coger la bicicleta y avanzó detrás del camión, pedaleó con todas sus fuerzas y consiguió enganchar la bici al camión. Rápidamente subió al vehículo y vio como su preciosa bicicleta se desenganchaba y caía a la carretera.
Carlota cogió una carreta del camión, la llenó con todas sus amigas las plantas, y en el primer semáforo aprovechó y las bajó todas junto con una pala.
Se acercó a un prado cercano y las enterró a todas, se despidió de ellas y prometió que iría a verlas a diario, y todo el mundo sabe que cuando Carlota promete algo, lo cumple, sí o sí.

Autora: Eva

martes, 10 de febrero de 2009

Marta y el antílope


Ahí voy yo con mi texto:

Era una gélida mañana de otoño, Marta estaba en clase de lengua y se estaba aburriendo mucho, porque habían estudiado lo que era una prosopopeya (que, por cierto, es atribuirle vida a un objeto que no la tiene) y ahora lo estaban repasando.

Cuando llegó a casa, Marta merendó un bocadillo de jamón con tomate y de postre, un aguacate.

Al salir de casa -¡horror!- se dio cuenta de que tenía una mancha en la camisa pero no se la cambió, sólo se la tapó con la chaqueta

Después de un rato llegó al bosque y se encontró una flor de cantueso, su favorita. Más adelante le pareció oir gritos de auxilio, entonces corrió y se encontró con una cría de antílope que tenía sangre en la pata; Marta lo curó y como broma le dijo que habría que perforarle la pata, pero sólo le puso una venda. Marta llevó al antílope a casa y, Lara, la madre de Marta, le dio permiso para quedarse con él. Al principio tuvieron sólo un inconveniente, su comida, no encontraban nada que le gustara; Lara y Marta probaron con todo hasta que le dieron miel y le encantó, así que, problema resuelto.

Nota: Las palabras coloreadas pertenecen a la colección que tenemos en clase de palabras que nos gustan.

Autora: Bárbara



miércoles, 4 de febrero de 2009

VISITA AL ZOO

Soy Carlos y os presento mi poema de esta semana

VISITA AL ZOO

El colegio programó una visita al zoo de Santillana
el martes 18 por la mañana.
Íbamos a ir todos, pequeños y mayores
sentaditos en un autobús como señores.

Santillana no estaba muy lejos
y en tres cuartos de hora llegamos,
por el camino vimos conejos
y en el parking nos paramos.

A la entrada, a la derecha vimos dos leones
que estaban comiendo unos gambones.
A la izquierda vimos dos osos
que parecían un poco perezosos.

En una jaula grande había un gorila
que tenía la espalda lila
En la jaula de enfrente estaban los buitres
que ni estudiaban ni tenían pupitres.

En el recinto más grande había unos elefantes
que en el cuello tenían unos elegantes colgantes.
En unas casetas muy altas estaban las jirafas
que no podían ver la comida si no se ponían gafas.

En una jaula acristalada estaban las serpientes
donde si metes la mano te arrepientes.

En el extremo del parque estaba la granja
con vacas, cerdos y gallinas,
cabras y ovejas de mucho pelo y patas finas.

Ya era la hora de volver
y en el autobús volverse a meter.

Cuando llegamos al Liceo
le dije al conductor:
- ¡Vamos, que me meo!

miércoles, 28 de enero de 2009

A través del cristal

Hola, me llamo Elisa y voy a describiros lo que veo por la ventana de mi habitanción.



A través del cristal de la ventana de mi habitación puedo ver las ramas de un naranjo. Como ha llovido, las hojas verdes estan cubiertas de gotas, gotas que brillan llamativamente. Las naranjas son grandes y redondas y se mueven de un lado a otro a causa del viento. Parece que las hojas y las naranjas estan haciendo un baile sincronzado. Más allá, hay un extenso prado verde. En el centro, hay un pozo hecho de grandes piedras medio derruido y muy viejo. Mi abuelo siempre me advierte que no me acerque mucho. Al fondo, un muro de piedra gris separa esta finca de la siguiente.


Allí hay una casa de pared naranja y tejas rojas. Tiene un bonito balcón blanco con plantas en tiestos marrones. En el jardín se pueden divisar unas estatuas de color gris perla; son un ciervo y un petirrojo a su lado. Los vecinos de enfrente tiene la casa muy parecida sólo que la pared es de color ámbar y no tiene estatuas de ningún tipo. Entre las dos casas pasa una carretera que ha sido asfaltada recientemente. Oigo un petirrojo, unos pocos segundos, y luego no se oye más que el ruido de los coches. En la lejanía, se ve el perfil de una colina negra. Delante de ella, un aeropuerto. Muchas veces, desde la ventana, veo despegar los aviones. Hoy hace mucho viento afuera, y esto me da la sensación de seguridad, aquí, en mi casa.

domingo, 25 de enero de 2009

¡Estamos de extreno!

¡Estamos de extreno!

Este es nuestro blog, el blog de 5º de Primaria del Liceo San Juan de la Canal, lo utilizaremos para contar nuestras cosas: textos libres, salidas, actividades, noticias del colegio...

El equipo de redacción está compuesto por: Bárbara García, Carlos Peraza, Elías Burgueño, Elisa Ley, Eva Rodilla, Hugo Roldán, Megan Nelson y Monse.
Seguiremos publicando. Esperamos que nos leáis de vez en cuando.