LICEO SAN JUAN DE LA CANAL





El blog de 5º y 6º de Primaria




domingo, 3 de junio de 2012

AVENTURAS DE LUIS EL GATO



AVENTURAS DE LUIS EL GATO

Por Santiago Piña


Hola soy Luis un gato de 12 años. Soy marrón y blanco y tengo ojos verdes.
Ahora os voy a contar una de mis aventuras

Capítulo 1 "Voy a otra galaxia"

Yo desayunaba como es mi costumbre, cuando me sonó el teléfono, lo cogí y una voz rara me dije:
- ¿Eres Luis ?
Yo asustado le contesté:
- Sí, soy Luis, pero ¿quién eres tú?
- Yo soy un marciano azul del planeta Blu y me  llamo Fernando VII. Necesito que me ayudes en una de las guerras contra los Chak-chak del planeta Ganx. Colgué el teléfono.
Mientras desayunaba estaba pensando si ir a ayudar a Fernando VII o no, pero al final me decidí por ir. Terminé de desayunar y esperé a que me volviera a llamar. Cuando terminó la  2ª llamada pensé como sería el planeta Blu y como serían ellos.
Por la noche una luz me despertó, me levanté y vi que era una nave espacial. Entonces me vestí y subí a la nave, allí me fueron explicando cual era mi función ahí, y ¿a qué no adivináis cuál era?  pues era la de hacer armas para la guerra.
En la guerra no me deben ver los chak-chak, porque si me ven me comerán porque encima son carnívoros, Fernando es vegetariano !menos mal!
Bueno aquí tenéis como son los marcianos:



                                 
Yo me quedé dormido en la nave, cuando me desperté lo único que oí era un traqueteo de máquinas fabricando mis diseños de armas que preparé en la nave. Yo me levanté y pedí a uno de los marcianos un vaso de leche calentita. Cuando terminé de desayunar me puse a diseñar, cuando me di cuenta ya había hecho treinta, suficiente armamento para la guerra.

Capítulo 2 "La guerra comienza"

Yo estaba asustado por los ruidos que se oían desde fuera; de repente entró un Chak-chak, yo me escondí bajo la mesa de estudio, cogí un palo y le di. Yo creí que le había dejado inconsciente, pero no fue así. Se levantó y me sacudió con una de mis reglas metálicas para medir las armas. Cuando me desperté me obligaron a hacer armas para los Chak-chak. Tuve que aceptar para que no me mataran. Hice tantos planos que acabé agotado, pero a ellos les daba igual y me obligaban a fabricar más y más armas. Al cabo de seis días vinieron unos quince soldados a rescatarme:

      




guerreros de Fernando VII













Capitulo 3 " Huyendo de los Chak-chak"

Cuando me rescataron tuvimos que buscar nuestra escapatoria: Cogimos una nave y nos fuimos a casa. Cuando intenté entrar en casa me di cuenta de que estaba rodeada por los Chak-chak, entonces se me ocurrió una idea: crear una catapulta que puedan cargar con ladrillos, lanzallamas, rocas y hasta con un edificio. Yo alquilé un piso y empecé a diseñarla. Cuando acabé busqué lo necesario y empecé a construirla. Luego fui al planeta Blu y les conté mi plan, ellos me dejaron una nave y emprendí el camino hacia mi casa. Ya allí lancé ladrillos, lanzas, etc. “Por fin acabé con ellos” me dije a mi mismo. Cuando terminé cogí lo prestado y se lo devolví a sus dueños

Capítulo 4 " Todavía no ha terminado”           
Cuando creí que todo había terminado entró por la ventana Fernando VII, lo vi muy preocupado, y le pregunté que si podía hacer algo por él. Me contestó que sí, quería que le destruyéramos el planeta de los Chak-chak. Yo, sorprendido, le dije que tenía el arma perfecta: la bomba XX que podría destrozar dos planetas a la vez. Y se la regalé. Él se puso muy contento y me lo agradeció. Me dijo que si quería alguna cosa podía pedírsela sin miedo. Algún día lo haré.

MIS PENSAMIENTOS



MIS PENSAMIENTOS

Muchas veces pienso lo que me gustaría ser de mayor, no sé que elegir, ya sé que todavía me quedan muchos años, pero es mejor ir pensándolo. Bueno, que no sé si ser médico, veterinaria o profesora.

Ser médico me gusta porque ayudas a las personas enfermas y porque así, si yo o alguien de mi familia se pone malo, le puedo curar, Pero teniendo en cuenta que muchas veces hay sangre y esta me da repelús, no sé.

Ser veterinaria no está mal, porque me gustan mucho los animales, pero me gustan sanos, no enfermos, además nunca sabes que infección pueden tener.

Y por último ser profesora, porque me gustan mucho los niños, me gusta enseñar y aunque alguno sea rebelde, lo aguantaría.

A parte de eso, en todas estas profesiones, tienes que seguir estudiando porque, si no te quedas atrás.

Después de todo esto, una pregunta:

¿Cuál de estas profesiones creéis que es mejor para mí, veterinaria, médico o profesora?

                                                                     Victoria  Gómez Herrero     

sábado, 7 de abril de 2012

CHICLOSO

Chicloso
Por Aarón Díaz Azpiazu

Capítulo 1.- Mi primera aventura

¡Hola! Soy Chicloso, un chicle de fresa, bueno ahora soy viejo, pero os contaré mi primera aventura, fue increíble.
Era un niño, estaba en el parque montado en los columpios, cuando oí:
- ¡Chicloso, a cenar, nos vamos a casa!
¡Era mi madre! ¡Oh no! me había quedado pegado en el columpio, y encima mi madre se iba más lejos, y más, y más, hasta que la perdí de vista. No sabía qué hacer, no sabía cómo volver, y en un instante ¡Pufffff! Me caí del columpio y debajo había un charco de barro.
Ya que no podía volver, me hice una cama con la hierba del suelo. Oía unos ruidos, tenía miedo ¡El arbusto se movía!
- ¿Quién es?- dije
- Hola soy Achiclada, un chicle de menta y este es mi hermano Pinkado, que es un chicle de piña- dijo Achiclada
- Ah, vale, yo soy Chicloso, un chicle de fresa, ¿Queréis dormir conmigo? - les preguntó Chicloso
- Vale - dijeron los dos al unísono

Capítulo 2.- En el camión

- “Chicoz”, ya “ez” de día ¡¡”Chicoz”!!- dijo Pinkado
- Vale, vale, ya vamos- respondió Achiclada
- Pero “chicoz” “ez que” “eztamoz” en un camión - protestó Pinkado
- No digas mentiras, Pinkado - dijo Chicloso
- ¡Pero que es verdad! - dijo Pinkado intentando convencerles
- El pequeño tiene razón. Estáis en un camión- dijo una voz misteriosa
- Veiz” lo “zabía”- se alegró Pinkado
- ¿Quién eres?- preguntó Achiclada
- Soy Misterio- dijo Misterio
- ¿y, de qué sabor eres?- preguntó Chicloso
- Soy un misterio, nadie en el mundo ha sabido que sabor soy, ahora mismo estáis yendo hacia el Quiosco Suri- dijo Misterio
- ¿Qué es un quiosco?- preguntó Chicloso
-Un quiosco es un sitio donde venden golosinas y chicles, como nosotros - les dijo Misterio

Capítulo 3.- En el quiosco

- Mira ya casi hemos llegado al quiosco - dijo Misterio
- Qué bien, “ez” “eztupendo”- dijo Pinkado
- Quiero que me compren ¡ya! - dijo Achiclada
- Lo mismo digo, Achiclada - dijo Chicloso
- Bien, ya hemos llegado - dijo Misterio
- ¡¡Qué bien!!-respondió Pinkado
- Nos están llevando al quiosco - dijo Chicloso
Después de unos días, nadie les compraba y se empezaban a aburrir.
Hasta que un día se encontraron con un chicle de naranja y les dijo que la tienda estaba abandonada.
- ¡Oh, no! - gritó Chicloso
- Os quedaréis aquí para siempre, hasta que caduquéis, ah, por cierto, me llamo Narampacha - dijo Narampacha
- Pero no puede ser, no nos podemos quedar aquí - respondió Achiclada.
- Creedme, yo ya estoy a punto de caducar - dijo Narampacha
- Pero haremos algo más que aburrirnos ¿no?- dijo Chicloso
- Ezo” porque yo quiero tirarme por el barranco y caerme en un torre llena de “regalices” y “zuguz”- dijo Pinkado
- Si tú quieres puedes hacerlo - respondió Narampacha
- ¡Qué bien!- se alegró Pinkado
Y los chicles vivieron en ese kiosco felices, hasta que caducaron.

martes, 24 de enero de 2012

ASESINATO EN LONDRES

ASESINATO EN LONDRES
Por Mateo Riera

Yo, Mateo Riera iba a tomar el vuelo de las 2:00 a Londres, debido a la repentina invitación de Lady Días. La carta decia así:
"Mateo Riera está usted invitado a la fiesta en la mansión de Lady Días a las 6:00 h de la tarde.
Lady Dias."
Monté en el avión en mi asiento, y ya sentado pedí un cóctel, mientras leía una novela, me lo trajeron y me lo tomé disfrutando de la vista de Francia desde el aire..

Cuando llegué a la mansión solo estaban Ladi Días y sus sirvientes; llamé a la puerta y un sirviente me abrió, yo le pregunté amablemente:
- ¿Dónde está Lady Días?
- En el segundo salón- me contestó
Yo me quedé pasmado cuando vi la casa, era enorme y por lo menos había 200 habitaciones. Cuando llegué al segundo salón saludé a Lady Días, pero ella no me devolvió el saludo, entonces cogí mi novela y la imité. Al cabo de medio hora larga se dio cuenta de mi presencia e hizo un gesto con la mano, yo no le hize caso y seguí leyendo.
Llegó la hora de la fiesta. Cuando bajé estaba todo colocado al milímetro: vasos, sillas, etc... y personas. Cuando terminó el primer plato, una criada me avisó de que la puerta de mi habitación estaba abierta, así que subí a cerrarla. Cuando bajé oí a Lady Días decir que era detective. De repente oí un grito que provenía del salòn, pero llegué tarde, alguien había echado veneno en el vaso de agua de una señora .
Después le pedí la lista de invitados a Lady Días, eran pocos : Mario Gutierez, Angela Carmen, Don Marco y Doña Merquel. Después pedì el nombre de la muerta:
-Pazos - me dijo Lady Días
- ¿Y el apellido?
- No está escrito - me dijo
Yo me fui a mi habitación resignado por aquella respuesta . Al día siguiente interrogué
a cada uno. Primero a Don Marco, que me dijo :
- Yo estaba hablando con Lady Dias y de repente murió Pazos.
Le mandé salir y mandé entrar a Angela Carmen, que tartamudeando dijo:
- Yo estaba recorriendo el pasillo, me crucé con una criada y baje a la fiesta .
Mandé entrar al siguiente y vino Doña Merquel, que me dijo sin precupaciones:
- Y yo estaba comiendo el segundo plato.
Después entró Mario Gutiérrez, éste comentó:
- Al salir del baño me acerqué a la mesa y entonces murió Pazos.
Cuando llegó la hora de comer me retrasé.
- ¿A qué horas llegas? - me pregiuntó Angela Carmen.
- A las que llego - contesté.
Y encima contestón - dijo Doña Merquel.
- Y a ti qué te importa - contesté molesto.
Cuando terminamos vi a Angela Carmen llorando mientras sostenía una foto de Pazos, la miró y la tiró a la basura. Cuando ella se alejó, yo me acerqué y cogí la foto, la observé y vi que ponía en letra minúscula:
"he fallado"
Cuando fuimos a cenar Lady Días pidió las firmas de todos menos la mía.
A la mañana siguiente levanté a todo el mundo menos a Doña Merquel. Llamamos a su
puerta y nos abrió; cerré tras de mí y guardé la llave en el bolsillo izquierdo y dije:
- La culpable es Angela Carmen.
Doña Merquel, cayó en la trampa y dijo con prisa:
- Me voy, mi vuelo sale en 15 minutos.
- Mentira, sale a las 6:00 de la tarde - contesté.
Comenzó a sollozar:
- ¡No quería matar a Pazos, solo quería matar a Don Marco!
Yo expuse mi conclusión:
-Ella estaba enfadada con Don Marco por haber perdido una partida de cartas y decidió matarlo con veneno, pero le falló el cálculo cuando Don Marco cedió el asiento a Pazos.  

sábado, 17 de diciembre de 2011

LO QUE VEO POR MI VENTANA

Desde  la ventana de mi habitación  puedo ver lo siguiente : varios arboles frutales, dos limoneros, un almendro y un avellano que ahora están secos porque ha llegado el otoño y empiezan a ponerse las hojas marrones. Más allá veo una zona donde en verano hacemos barbacoa con la familia y a veces con los amigos, es como una zona de ocio. Más a la izquierda hay tres laureles, que son los árboles más grandes que tenemos

viernes, 2 de diciembre de 2011

MI VIDA

      Hola, soy una niña de quinto y voy a cumplir 11 años, os voy a contar mi vida desde que nací hasta hoy:
      Nací un día de enero de 2001, a las 12:55 del mediodía .El parto fue natural, el encargado de separarme de mi madre fue mi padre, él cortó el cordón umbilical. Cuando nací me pasaba todo el día llorando, más o menos hasta los 3 meses, pero mamá dice que era porque tenía cólicos y quería  estar todo el día en brazos; no me gustaba para nada el chupete. ¡Ah, que se me olvidaba! cuando nací pese 3´080 kilos y medí 48 centímetros (todo el mundo decía que era un mico). Dicen que fui muy temprana para todo; los dientes me salieron bastantes rápido y aprendí a andar a los 10 meses y medio.
      Un anécdota graciosa de mi vida fue que cuando tenía 11 meses me pasó lo siguiente:
Estaba jugando con mi primo; me tropecé y me di un golpe en el párpado y empecé
a sangrar. Mi tío (que es un acelerado) rápidamente dijo:
      -¡Vamos, vamos al hospital !
      Mi padre, apresuradamente, se empezó a vestir; mamá, la más tranquila, me cogió y me metió en el baño, comprobó que era sólo un rasguño y salimos del baño para decir a mi padre y a mi tío que no era tan grave y que no necesitaba ningún “punto” como decían ellos. Mi padre (que no puede ver la sangre), empezó a decir a mi madre:
      -¿Hay un Actimel? ¡me estoy mareando!
      Cuando tenía 2 años y 2 meses, mi abuela falleció y mi prima se vino a vivir con nosotras. Yo, al principio no quería que mi prima se quedara con nosotras y la quería echar. Al final, para mí, se convirtió en una hermana, en una prima y una amiga.
      Con 3 años y medio empecé en el colegio.
      Poco después de empezar el colegio, me ocurrió el siguiente accidente:
      Un día mientras mi madre, mi prima y yo estábamos comiendo en el McDonald, a mí me entraron ganas de ir al baño, mi madre le preguntó a mi prima que si también quería ir, ella le dijo que no y mi madre le dijo que no se moviera de ahí. Yo salí corriendo en dirección al baño; mi madre me dijo que la esperara, pero yo no le hice ni caso y cuando llegué al baño empujé la puerta, posé la mano y la puerta se cerró y me pilló el dedo meñique y me lo metí en la boca. Cuando mi madre llegó tenía todo alrededor de la boca lleno de sangre (me había seccionado el dedo meñique) y mi madre creía que me había dado en la boca luego me dijo que me tranquilizara y yo le planté el dado delante de las narices; ella casi se desmaya; después salimos a las barras y las dependientas se quedaron blancas; luego apareció el guardia de seguridad y me hizo los primeros auxilios; después me llevaron al hospital y me lo curaron.
      Eso ha sido lo mas impactante de mi vida.
      Cuando cumplí 7 años tuve un hermano.
      Con 9 años hice la 1ª comunión, vino mucha gente y me regalaron muchas cosas.
      Y hasta el día de hoy todo me ha ido muy bien.

Y esta es la historia de MI VIDA (de momento)
FIN del texto

miércoles, 16 de noviembre de 2011

AVENTURA GATUNA

Por Alia

Aquella mañana...
Me desperté sintiendo una cosa peluda en mi cara, oyendo el viento golpear la ventana, mientras olía el delicioso aroma de las tostadas. Inmediatamente, mi boca se llenó de ese sabor. Lentamente, abrí los ojos y me encontré con mi gato, una criatura ágil y delgada, de patas fuertes y un pelaje negro, muy suave, le acaricié mientras escuchaba un ronroneo de agradecimiento.
Siempre me habían dicho que los gatos negros traen mala suerte, pero a mí me parecía precisamente lo contrario. Comencemos desde el principio.
                                                        .                 .                    .
Todo empezó justo esta noche. Iba paseando desde mi casa al colegio y me dí cuenta de que era por la tarde – no importa- me dije a mi misma. Me dirigí otra vez hacia mi casa y un gato negro azabache se abalanzó sobre mí. Llevaba un collar, en él había una nota minúscula. Ponía “el que me encuentre será el elegido”.


Muy desconcertada, fui corriendo a la clínica veterinaria más cercana, sin saber que al leer la nota estaba eligiendo mi destino, que se convertiría en la aventura de mi vida


Solté al gato encima de la camilla del veterinario, le dí apresuradamente el dinero del almuerzo y farfullé algo parecido a:

-No creo que sea suficiente

-No te preocupes muchacha ¿qué ha pasado?
Le relaté la historia y me miró extrañado, pero al fin asintió levemente y dijo:

-Veamos que podemos hacer con este pequeñín

Lo bañó en agua anti-piojos-pulgas-garrapatas, le dio medicina para las bolas de pelo, le puso colirio en los ojos y el gato no se inmutó, ni parpadeó, ni una sola vez.
Bueno-dijo el veterinario-parece que no tiene nada

-Gracias señor veterinario

Marché corriendo para mi casa y,  una vez allí, les pregunté a mis padres si podía quedarme el gato y me dijeron que sí.

Lo saqué al jardín;  en cuanto salió se puso como loco y echó a correr hacia el parque. Allí había un joven de unos 14 años , como yo, que sostenía un gato como el mío pero en un purísimo color blanco.
Nos hicimos y contestamos mutuas preguntas mientras se acercaban un montón de chicos y chicas de mi edad, con gatos iguales al mío, excepto en el color. No había un solo gato del mismo color.

También apareció un hombre que decía llamarse Narl y nos explicó que cada gato era nuestro guardián y que debíamos confiar en él. Después...

Me desperté. No había nadie llamado Narl, pero sí estaba mi gato, mi precioso gato negro.

Pensando esto, me levanté y me fuí a desayunar